Problemas relacionados con la salud

La longevidad típica de los perros beagles es de entre diez y quince años, una esperanza de vida habitual para los perros de su talla.

El hipotiroidismo (se define como el funcionamiento insuficiente de la glándula tiroides) es un problema de salud un poco común en los perros, ya sean de raza pura o cruzados, y afecta más que todos a los Beagle ancianos. Muchos perros nacen teniendo una función tiroidea normal, pero puede suceder que se vuelven hipotiroideos a medida que envejezcan. Existen dos causas para este tipo de problema: una es la enfermedad tiroidea auto inmunitaria y la otra, más habitual, es el hipotiroidismo idiopático.

Una de las buenas noticias sobre el segundo tipo de hipotiroidismo es que su diagnóstico no es complicado a través de una muestra de sangre y su tratamiento es fácil y barato: consiste, simplemente, en suministrar una pequeña pastilla una o dos veces por día. Los síntomas más comunes del hipotiroidismo son el aletargamiento, la tendencia a la obesidad, una elevada sensibilidad al frío y al calor, pérdida doble del pelo y ennegrecimiento bilateral de la piel, sobre todo en el abdomen y los muslos. El hipotiroidismo también puede afectar negativamente a la reproducción.

Los problemas de espalda son tan comunes en los perros como en las personas, y bien sabe que los perros Beagle también lo sufren. Existen diversos motivos por el que los perros padecen estos problemas de espalda (que van desde las vértebras torácicas, pasando por las lumbares hasta llegar a la región coccígea), y entre ellas se encuentran las causas ambientales y las familiares. Los perros con problemas esqueléticos que afecten a su flexibilidad y a sus movimientos no deberían ser usados como animales reproductores.

Además, también deberíamos preocuparnos un tanto por mantener a nuestro perro beagle delgado y esbelto, con una pequeña capa de grasa y con musculatura recubriendo las costillas. En condiciones ideales, debería parecer un atleta esbelto y fuerte capaz de desempeñar cualquier trabajo para el que fue criado.

Los signos y síntomas más habituales de los problemas de espalda pueden ser la reticencia a bajar y subir escaleras o a entrar y salir de su carro, temblar, esconderse, la falta de apetito, y en los casos más graves, una postura jorobada o una parálisis parcial o completa de las extremidades posteriores. Cualquiera de estos signos requerirá la atención por parte de un veterinario inmediatamente.

La epilepsia canina suele ser otra de las enfermedades que afecta a los beagle. Se han llevado a cabo ciertas investigaciones completas sobre la herencia de la epilepsia, y el estudio de los pedigrí muestra que evidentemente, es hereditaria (se da más en los miembros de una misma familia de lo que cabría esperar si el motivo fuera al azar). Una de las preguntas que usted debe formular al criador que visite acerca de su línea es: “¿Ha tenido alguno de sus perros ataques de tipo epiléptico?”. Es sumamente importante que sepa que un criador responsable no haría criar a aquellos animales que padezcan esta enfermedad. Aparte de la epilepsia, existen otros motivos por los que un perro puede sufrir ataques pero, a pesar de ello, cualquier tipo de ataque debe hacer que vayamos de inmediato al veterinario para que así lo someta a un chequeo completo para dar con el diagnóstico.

La “enteritis del cubo de la basura” suele ser un término que se le aplica a los perros que se dan un festejo comiendo cosas que encuentran normalmente en su recipiente para la comida, lo que trae como consecuencia molestias gastrointestinales. Los perros que han robado comida de la mesa de la cocina, o cualquier otro alimento del cubo de la basura o que han estado husmeando en la cesta de la colada debe ser estrictamente vigilados por si muestran algún tipo de molestia como: vómitos, falta de apetito, diarrea o una obstrucción intestinal.

Recuerde siempre que tanto los perros adultos como los cachorros pueden tragarse cosas que no sean opacas, como unas medias de señora o lencería, que se sabe que no aparecerán en una radiografía pero que pueden dar lugar a una obstrucción completa del intestino. Lo recomendable es buscar ayuda de un veterinario profesional tan pronto como apreciemos cualquier tipo de molestia.

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